HOMICIDIOS EN LA FAMILIA

 

Análisis Criminológico y Psicológico Forense de un Caso de Delirio Compartido entre padre e hijas:

 

Lic en Psicología Adriana Savio Corvino
Espec en Psic Forense y Psic Criminológica - Perú
Maestrando en Derechos de la Infancia, Adolescencia
y Políticas Públicas UdelaR
 
Promotora DDHH Mec
 
DIRECTORA DE I.C.P.F.U

solnegro1@adinet.com.uy  

 

 

 

Del Incesto al Asesinato….“El caso de las Hermanas Vázquez”

(Bs. As. Argentina, año 2000)

 

“…para el Psicólogo Forense, la escena de la muerte emite señales, solo se trata de interpretarlas, de decodificarlas.”[1] 

Introducción: la Historia de las Hermanas Vázquez

“La estaban matando entre los dos.

Marisa se quedaba despierta toda la noche, esperando,

hasta que los escuchaba. Inés abría la puerta de su

cuarto y lo dejaba pasar, cuando pensaban que mamá ya

estaba dormida. Pero mamá dormía menos que Marisa,

porque no podía descansar: tenía los pulmones cargados

de fluidos, el corazón pesado, la pierna que le quedaba

deformada por la hinchazón, la que le habían amputado

todavía presente con su dolor fantasma. Obesa,

mamá se quedaba sentada en la cama y los escuchaba

coger toda la noche, aunque ellos se esforzaban por ser

silenciosos. Cuando Marisa le llevaba el desayuno a la

cama todas las mañanas y la veía llorar, sabía que su

mamá había escuchado todo, cada gemido y cada gruñido,

las corridas en puntas de pie, las risas ahogadas. Y

que se callaba porque estaba demasiado horrorizada y

enferma y asqueada. A lo mejor también sabía, como

Marisa, que no tenían la culpa.

Era ese diablo del techo, pensaba Marisa. Había brotado

de una mancha del revoque. Papá siempre estaba

por terminar de arreglar las grietas del cielo raso, y subido

a una escalera las iba tapando con mezcla. Uno de los

arreglos quedaba justo sobre la cama de Marisa, y ella

había visto clarísimo cómo se transformaba: primero

parecía un pájaro con las alas extendidas, después fue

cambiando hasta que las alas se transformaron en cuernos

y las patitas se unieron en una nariz, y el cuerpo

formó la cara del diablo. Hacía mucho de eso; y cuanto

más se parecía la mancha al diablo, más gorda se ponía

su mamá. Tanto que hubo que dejarla sola en la cama:

papá ya no podía dormir con ella, que ocupaba toda la

cama; además la molestaba. Se mudó a la habitación al

lado de la de Inés, la de los cachivaches. Y cuando a la

mancha le salieron cuernos, papá empezó a ir todas las

noches a la pieza de Inés.”[2]

 

BUENOS AIRES. La menor de las hermanas Vázquez que hace 10 años fue detenida en el barrio porteño de Saavedra en medio de un “ritual de purificación satánico” en el que asesinó a su padre de 100 puñaladas. Posteriormente fue internada en el neuropsiquiátrico; según las pericias posteriores habría sido declarada enferma esquizofrénica con manejo a altos índices de peligrosidad.

Fuentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) confirmaron que Silvina Vázquez, actualmente de 31 años, fue dada de alta el 18 de julio de 2003 de la Unidad 27 neuropsiquiátrica que funciona en el Hospital Moyano porteño, por orden del Juzgado Nacional de Ejecución Penal número 3 de Capital Federal. Pese al hermetismo judicial en torno al caso, fuentes vinculadas a la causa informaron que al ser dada de alta, Silvina retomó sus estudios en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde habría conseguido un título, y que actualmente vive con una curadora en una residencia privada. El caso de su hermana mayor, Gabriela, hoy de 39 años, es distinto.

Sólo estuvo en el Hospital Moyano seis meses y si bien en su momento también fue declarada inimputable, la Justicia la sobreseyó no por ese motivo sino porque no había pruebas para atribuirle una participación en el apuñalamiento de su padre. El caso de las hermanas Vázquez es uno de los más emblemáticos de las páginas policiales argentinas, y si bien se lo relacionó con un “crimen satánico” – crimen de móvil religioso- , la Justicia concluyó que fue el corolario de un estado psicótico de todo el grupo familiar que creía que el diablo estaba presente en esa casa y particularmente en el cuerpo del padre, Juan Carlos Vázquez, viudo, ferretero y de 50 años de edad.

 

Narración de los Hechos[3]:

 

El 27 de marzo de 2000, los vecinos del loft ubicado en la calle Manuel Pedraza 5873, de Saavedra, donde habitaban los Vázquez llamaron a la Policía para quejarse de una serie de gritos, cantos y rezos que surgían del lugar. Un patrullero de la Comisaría 49 llegó a la casa y cuando los dos policías se asomaron por la ventana del comedor para ver qué sucedía, se encontraron con una escena dantesca. Los efectivos tardaron, pero lograron romper la puerta de reja y vidrio y entraron a la planta baja del departamento, donde yacía en el piso, desnudo, el cadáver del padre de las hermanas, sobre un charco de sangre y su hija menor, también sin ropas, gritando con voz ronca y apuñalándolo con un cuchillo tramontina.

La hija mayor observaba todo desde el pie de la escalera, vestida sólo con una remera bañada en sangre y con el rostro con algunas heridas cortantes. “Váyanse, esto no es real”, “sal Satanás” y “mamita, mamita, ahora papito se va a volver bueno”, fueron algunas de las frases que los policías alcanzaron a escuchar de boca de Silvina – hermana menor-.

Por el grado de delirio que padecía, se necesitó la fuerza de dos uniformados para poder quitarle el cuchillo y reducirla.

La autopsia de Vázquez determinó que el ferretero había recibido alrededor de 100 puñaladas, la mayoría de ellas agrupadas en la cabeza y el cuello y que la herida mortal era un puntazo en la arteria carótida.

En el abdomen, Vázquez tenía dibujado con cuchillo un círculo que contenía un triángulo y faltaban pedazos de carne de su mejilla izquierda que pudieron haber sido quitados por mordidas dadas por ambas hermanas, hecho que pudieron ver los policías. La junta médica del Cuerpo Médico Forense que evaluó a las hermanas Vázquez llegó a la conclusión de que ambas eran inimputables.

 

 

Los hechos narrados de manera aislada:

 

CIEN PUÑALADAS:

 

El ferretero Juan Carlos Vázquez recibió de pie, inmutable y en absoluto silencio las más de cien puñaladas de manos de su hija menor, Silvina. Gabriela, impávida, miraba la escena. Todos estaban desnudos dentro del loft ubicado en la calle Manuel Pedraza Nº5873, del barrio de clase media de Saavedra, que en pocos segundos se transformó en una escena terrorífica.-

 

Los policías de la comisaría 49 llegaron al lugar advertidos por los alaridos que salían del lugar y vieron la escena por la ventana.

Cuando entraron, no podían creer el espanto que observaban.

Silvina clavaba una y otra vez un cuchillo Tramontina en el cuello de su padre.

Las dos mujeres estaban desnudas y había sangre y excrementos por todo el lugar.

El cuerpo del hombre estaba completamente acuchillado.

Tenía cortes en la cara y el cuello. En el pecho le habían dibujado un círculo y un triángulo.

Gabriela observaba a su hermana inmóvil, cubierta de sangre.

Ella también tenía un tajo en la cara.

Entre cinco policías no podían sostener a Silvina.

No la podían parar. "El diablo estaba en papito", gritaba.

Más tarde, Silvina declararía que había sido poseída por su espíritu guía.

Las crónicas de los medios dijeron por ese entonces que el crimen se había cometido durante un rito satánico y que había señales de incesto – aspecto que nunca pudo ser debidamente esclarecido pues los indicios de semen, extraídos de las pruebas forenses tambien podían ser producto del tipo de muerte violenta a la que fue sometido el sujeto, y no necesariamente a que haya mantenido relaciones sexuales con sus hijas antes del homicidio.-

Cuando entraron los policías, Silvina les gritó: "¿Qué quieren? Esto no es real, váyanse".

"El diablo estaba en papá. Mamita, mamita, ahora papito va a volver bueno", siguió gritando la chica.

Los forenses descubrieron que cuando Juan Carlos recibió la primera cuchillada estaba vivo, por lo que suponen que accedió a lo que el núcleo familiar comprendía como la "purificación", aspecto que sostuvo el “móvil” de acto psicótico delirante compartido por los tres integrantes del núcleo. Aspecto que podría ser comprendido desde el fenómeno de “Folie a deux”, delirio compartido que “vincula” en este caso a tres integrantes que acceden a un acto de locura de manera consentidora a razón del vinculo que mantienen con la estructura del delirio que es el móvil que los une en el hecho que consuman. Igualmente el concepto “Folie a deux” siempre ha sido visto en casos como el de las Hermanas Papin – analizado por Jacques Lacan- y las Esclavas de la Unión -caso de Montevideo Uruguay en la era colonial- conformándose con dos integrantes donde la circulación edípica entre ambos involucrados es lo que la mayoría de las veces asigna la “energía” psíquica necesaria para que dicha “unión” funcione y actúe sobre la realidad. Lo que es muy llamativo en este caso es la presencia de un Tercero, que sería la Hna mayor por “fuera” pero igualmente involucrada dentro de la escena dantesca. Desde lo psicológico y seguramente aludiendo a ciertos aspectos que refieren a la Autopsia Psicológica Forense, se podría llegar a manejar la hipótesis de que en la percepción de la hermana menor, la presencia de Gabriela, la hermana mayor, en pleno momento del acto homicida seguramente fue “forcluida” por el Imago materno de Silvina. Gabriela en el momento del hecho de muerte, se halló en el imaginario de la agresora, posicionada en el lugar de su madre ya fallecida. Como imagen conciliadora, ante la situación. Según narra los hechos la madre de las hermanas, era una mujer que concilió la relación incestuosa que mantenía la hermana mayor con el padre de las muchachas. Ahora era Gabriela, la hermana que Silvina posicionada en el lugar de Madre, lugar y construcción imaginaria a la cual buscaba “mostrarle” de qué forma era ella como hermana menor – e hija- que lograba “vengar” el hecho y “sacarle de adentro el diablo” al padre. Es por esta razón que Silvina será hallada acuchillando al cuerpo ya sin vida de su padre y diciendo: “Mamita mamita, ahora papito ya es bueno…” ante la mirada desquiciada pero reservando su accionar de parte de su hermana mayor Gabriela.-

Por otra parte, ¿Cómo no se determinaron indicios de lucha por parte del padre en defensa propia? En este sentido, pensamos que la Psicología Forense y los análisis de la autopsia psicológica podrían aportarnos las siguientes hipótesis. Es muy probable que se pudiera llagar a dicho acto de agresión extrema pues tambien el padre participó de su propia matanza, siendo él mismo una “pieza” fundamental en la mecánica infernal del Foix a Deux que protagonizó con su hija Silvina. Mientras tanto su hermana mayor Gabriela, tambien era partícipe pero de una forma mas “pasiva” y desde ese lugar, y sus connotaciones vinculantes con el Imago materno; reafirmó el acto homicida de su hermana Silvina.

A la luz del psicoanálisis el Folie a Deux se conforma desde un participar de la misma situación, un polo neurótico grave en confabulación compartida con otro psicótico delirante. En este caso, el polo neurótico grave podría ser identificado en el actuar del padre mientras que el otro, en el actuar y proceder en la situación de la psiquis de Silvina. Sin embargo en este compartir “doble”, el polo neurótico grave tambien pudo haber estado compartido por la posición y aseveración de los actos por medio de estar presente, de la presencia de la hermana mayor, Gabriela.- Lacan dice: “lo que no fue inscrito en lo simbólico, lo forcluido, aparece desde el real en forma alucinatoria con el automatismo”.[4]

 

 

Análisis Victimológico de los Hechos:

 

"…la victima es algunas veces la causa de la infracción,

y en todos los casos, el delito no puede

ser bien comprendido sin tomarla en cuenta"

Dennos Chapman.

 

Pensamos que la relación que existe entre victima-autor, en la eclosión del evento delictivo, es importante para la criminología. De igual manera las vinculaciones de la victima con el sistema penal, sea como denunciante o parte civil.

Desde la perspectiva criminológica, son importantes algunas formas de relación entre victima y victimario, que tienen especial incidencia en el fenómeno delictivo. En estos casos desde el punto de vista victimológico, nos interesa el grado en que la potencial victima favorece o incentiva el desencadenamiento del acto criminal.

Según Benigno Di Tulio; “…el comportamiento de la víctima puede tener particular importancia en las relaciones de la criminogénesis, por cuanto de ello pueden partir estímulos capaces de reforzar y desencadenar el impulso y las fuerzas crimino impelentes” y pensamos que este pensamiento encierra una de las claves para poder reflexionar en torno al caso desde un mirar victimológico propio de la criminología.-

Con relación al caso: ¿Qué les sucedió a estas jóvenes para buscar un móvil delirante que pusiera final a su vivencia con el padre de ambas? ¿En este sentido cual es en tiempo real del hecho el verdadero agresor? ¿Era el padre de estas jóvenes una víctima que “nada” había aportado para que se desencadenará sobre él una situación como la desencadena donde incluso existe la hipótesis de cooperación con el acto homicida?

Pensamos que la Psicología Forense en este aspecto conjuntamente con la Criminología y la Victimología, amplían el horizonte de este terrible hecho que comenzó con un incesto “naturalizado” no se sabe fehacientemente de cuanto tiempo y al que se le puso fin de parte de ambas hermanas cometiendo parricidio, pero que en un principio de la historia comenzaron siendo ellas las víctimas. Aspecto que al final del hecho “cambia” un padecer por otro y termina dándole muerte al que en un principio fue el agresor de ambas muchachas.-

Con esto no deseamos hacer ningún tipo de apología en ningún sentido, pero creemos y estamos de acuerdo con los planteos periciales forense y la dictaminación judicial. En dicho caso creemos que la ininputabilidad y búsqueda de “pena” piadosa y re-habilitadora ante las hermanas tambien tuvo que ver con que el acto de extrema violencia en la que se vieron sumidas ambas, fue producto de un “encegecimiento” violento – a pesar de incluir aspectos psicóticos- como los que suelen dejar inimputables a sujetos que matan en hechos como presencia adulterio de sus propias parejas.-

Retornando a las conceptualización victimológica podríamos decir lo siguiente: con respecto al padre, pensamos que probablemente pudiera tratarse de una víctima voluntaria que cometió como tal, suicidio por adhesión a la causa – a pesar de que en cierto aspecto tambien era victimario pues consumaba el incesto con su hija mayor- Tambien fue parte de una “pareja criminal” conformada por él y su hija menor – quien supuestamente estaba en conocimiento del incesto de él con su hermana mayor Gabriela-.

En este aspecto como integrante de la “pareja criminal” podríamos decir que el padre estaba posicionado en el lugar de víctima provocadora aquella que por su conducta incita al autor a cometer el hecho criminal. Acorde a la clasificación de Fattah seria designado como Victima provocadora de tipo activa; puesto que en este caso la victima desempeña un rol más relevante ya que es a su vez victima no consciente: no incita al acto pero la provoca por sus acciones en este caso inconscientes – al vincularse al acto delirante- pero tambien desde lo consciente al haber provocado y participado en el pasado de actos incestuosos con su hija mayor.- En este sentido según y acorde a la clasificación de Shaffer el padre de las hermanas es a su vez una víctima participante.-

A los hechos del interés criminológico, podríamos decir entonces que el padre de las hnas Vázquez se calificaría como “victima provocadora” a razón del acto delictivo (incesto) contra el potencial agresor (su hija menor Gabriela). A eso aludimos con lo que respecto al acontecimiento de una reacción de venganza en el futuro agresor al ser agraviado por un hecho criminal de la victima potencial.

Por otra parte según los hechos y la escena del crimen, no se habilitó de parte del padre la agresión ilegitima que origina una legítima defensa, pues acorde a los informes forenses los mismos constataron (Raffo[5]) que el cuerpo se mantuvo sin vida en pie hasta que las cien cuchilladas fueran propiciadas sobre el mismo.-

Sin embargo pensamos que tambien podría ser viable la hipótesis del padre como victima provocadora por situación pasional; aspecto que debería ser analizado en mayor profundidad. Pues en sí, en función de la naturalización acerca del incesto entre el padre y Gabriela; es muy probable que Silvina cometiera el homicidio en pro de razones celotípicas que auspiciarian de causas como la infidelidad en las relaciones afectivas

provocadoras de crímenes de orden pasional.-

 

 

Análisis de los hechos a la luz de la Criminología:

 

   “La evidencia física, a diferencia del testigo y del confeso,

nunca olvida, no se confunde por la excitación del momento,

no está ausente porque el hombre da testimonio de su existencia,

es verdadera, no se equivoca, no engaña... sólo su interpretación puede estar errada.”

                                                                                                            Paul L. Kirk, 1974

 

Los forenses vinculados a la investigación del caso advirtieron que las más de 100 puñaladas que recibió el padre de las jóvenes, iban de la cara al cuello y formaban una cruz. Este es el segundo aspecto del hecho que confirma los móviles de orden Religioso que acompañaron el hecho criminal – no olvidar otro tipo de heridas punzo-cortantes en el pecho y en el rostro del cuerpo con formas geométricas alusivas a estrellas y lunas[6]-. Aspectos que no permiten desechar el móvil de crimen ritual-religioso que seguramente se vio agravado por connotaciones del orden mas psicótico de los participantes del mismo, aspecto no menor, pues habilitó a que se diera los hechos, se participará de los mismos de la forma en que hasta la victima lo hizo y además se agravarán más al punto de finalizar el episodio con un acto de canibalismo – cuando ambas hermanas comen carne del rostro de su propio padre-.

“La menor, encargada de surcar con tajos de sangre el cuerpo del papá, era parte del alumnado de la fase II de Gran Operador de Alquimia. Aquel ícono dibujado con un cuchillo en el estómago de Juan Carlos es el que Transmutar usa como símbolo de purificación. El Purificador – Director del Centro- fue el nombre gritado por Silvina cuando con voz ronca intentó sacarse a los policías de encima”[7]

En cuanto al modus operandi y la forma de asesinar a la víctima; tambien se sostienen ciertas pautas que según ideologías religiosas creyentes en la posesión diabólica aseguran que el diablo ingresa al cuerpo por la cara. Por eso, la "cura" apuntó a la cara del hombre. En este sentido tambien vemos como en el Caso “Ramoncito” (Arg 2006)

Tambien de móvil ritual-religioso; donde emergen las siguientes similitudes: “La muerte se habría ejecutado bajo los preceptos del libro "Puertos Satánicos". La "ceremonia" del crimen ritual incluyó un velatorio en vida de Ramoncito, abusos físicos y cortes en distintas partes de su cuerpo. La investigación de los fiscales determinó que Daniel Alegre, el único prófugo de la Justicia, lo decapitó. Y que, luego, al cadáver le quitaron el cuero cabelludo y la piel de la cara. El cuerpo fue abandonado junto a las vías del tren y en una determinada posición de acuerdo al rito. El trabajo desarrollado por los médicos platenses dejó en claro que los faltantes de labios, cuero cabelludo y oreja, entre otras partes del cuerpo, no fue producto de alimañas -como se había informado en un primer momento- sino fue provocado por un grupo especializado. La cabeza del pequeño fue hallada sin piel ni ojos, a unos metros del cuerpo, clavada sobre una pica y en medio de despojos de lo que se presume pudo ser un ritual satánico celebrado por cultores de alguna secta pagana.”[8]

Por otra parte pensamos que en la mayoría de los casos de móvil ritual-religioso se encuentran causales previas de vulnerabilidad ante dichas practicas que responden al orden de lo psicótico y que frisa en la locura o insanía mental de los involucrados. Aspecto que no solo aproxima a los actos de orden mas religioso que implican homicidios y muertes, sino que la mayoría de las veces los complejizan aún mas a razón de aspectos que refieren a la padecencia psíquica de los implicados en los hechos.-

 

Tal es así que en dicho caso tras la consumación del crimen, la Justicia descubrió que Silvina frecuentaba un centro de esoterismo llamado “Transmutar”[9]. Fue así como la primera hipótesis de los investigadores se centro en la responsabilidad del acto inducido por el dueño de ese centro, donde según informaron luego, ambas hermanas habían hecho el curso "Cómo Conocer a su Ángel de la Guarda".

Más tarde, se constaría que figuras esotéricas como el círculo y el triángulo eran el símbolo del templo mencionado.-

Pero la hipótesis de una inducción al homicidio se diluyó rápidamente y sostén científico razón por la cual el móvil devino en que la emergencia de las causas provenía de la psiquis de las hermanas. Por otra parte, nos e descarta la posibilidad de que dicho acto de “religiosidad” y asiduidad al templo no haya sido un “despertar” de las vulnerabilidades de las hermanas, aspecto que estaría devolviendo la hipótesis de aspectos psicóticos que fueron vulnerados tambien a razón de episodios de orden religioso que los supo “canalizar” y devolver a la realidad corporizados en un acto homicida.- Cuando el principio de realidad es fallante, todo tipo de “móvil” que implique una interacción con otro y una posible realidad, es válido y útil; inclusive el Religioso-Místico.-

Aquí pensamos muy pertinente poder implicar el concepto de “pasaje al acto” “Automatismo mental” y “delirio” como tres aspectos involucrados de los cuales tienden a emerger situaciones complejas.

“Al respecto un camarada de Lacan, Henri Ey, comenta en su manual de Psiquiatría de 1980:5 “Es así como el síndrome de automatismo mental, está centrado sobre la producción espontánea, involuntaria y en cierta manera mecánica, de impresiones, ideas, recuerdos, que se imponen a la conciencia del sujeto a pesar suyo, por así decirlo fuera de él aunque en el centro del mismo”.

Como se podrá notar, constantemente se hace referencia a este factor de imposición que presenta el fenómeno de automatismo. A este respecto tenemos el siguiente relato obtenido de un paciente que fue entrevistado por Lacan a propósito de una pregunta que este último le formula acerca de la palabra impuesta. Previo al delirio se instalaría el automatismo mental”[10] En el caso de estas hermanas, el automatismo mental podríamos decir que quizás se vió iniciado con el acceso de Silvina a un Templo donde la educaron a “buscar su ángel guardián”; luego el “edifico delirante” se instaló a partir de esta plataforma inicialmente mística. Pero no olvidemos que el delirio familiar se llama Foix a deux, como delirio transgeneracional instalado en una familia. Aspecto que en ambas hermanas fue el catalizador necesario para que lo místico habilitara al pasaje al acto de todo el contenido delirante sobre el que se erguía dicho núcleo familiar.-

 

 

Principios Criminológicos aplicables a la escena del crimen:

 

"Cuando dos objetos entran en contacto, siempre

habrá un traslado de material de uno a otro,

según la naturaleza de los objetos y el grado de contacto".

Edmond Locar[11]

 

 

Como principio de uso nos hallamos ante un homicidio cometido por arma blanca – cuchillo- empuñada en un acto de orden vengativo con el que se le da muerte al padre de las muchachas, con 100 puñaladas dispuestas en forma de cruz sobre todo el torso. Siendo la mortal, la sucedida sobre la carótida que da muerte al hombre por desangramiento.-

Como principio de producción se hallan entre otros, los amplios espacios cubiertos de sangre de la víctima y ambas implicadas bañadas en sangre tambien.-

La implicada homicida que es la que da muerte al padre es su hija Silvina, la cual deja todos los indicios en la escena del crimen. De la misma no falta nada pues nos e quita nada de la misma, únicamente se encuentra en un estado calamitoso de orden y descuido con objetos rotos y dañados.-

Las autoras dejan: huellas papilares, restos biológicos, huellas físicas, etc.-

La víctima deja; restos biológicos, huellas papilares, restos de sangre.-

Según el Principio de Correspondencia y acorde a que “La acción dinámica de los agentes mecánicos vulnerantes sobre determinados cuerpos dejan impresas sus características, reproduciendo la figura de su cara que impacta”.[12] El cuerpo se encuentra en la escena del crimen de cúbito abdominal; cubierto por marcas generadas por el instrumento punzante y cortante. Y sin ojos y con el rostro rasgado a nivel epitelial, lo cual está hablando de indicios de correspondencia con móviles de orden religioso-místicos.-

Como otra evidencia biológica se hallan restos de semen en el miembro del padre.-

 

 

La investigación apuntaría entonces, hacia la psicosis.

 

El caso de los Hnas Vázquez no se origina en el hecho consumado del parricidio sino mucho tiempo antes, razón por la cual y tambien apoyándonos en la victimología, podríamos aludir al concepto de “Tirano doméstico” (Isabel Monzón[13] ) para aludir al padre de ambas hermanas.-

 

Lacan propone en 1938 “que la folie à deux no es una entidad clínica entre otras sino la forma clínica que pone al desnudo las condiciones determinantes de la psicosis”. Con esto se quiere señalar que más que pensar el automatismo como único generador del delirio, es la folie à deux familiar la condición de la producción de las psicosis.

En el caso de dicho núcleo familiar, nos encontraríamos con una posible folie a deux familiar que luego deviene o hace “cuerpo” en uno de sus integrantes con estructura mas esquizoide (Silvina) para derivar a partir de ella como integrante en ideas propias de su automatismo mental referente a “Ángeles guardianes” y aspecto esotérico-místicos, que harán que la implicada re-torne a su núcleo familiar desatando un delirio que se infeta en la trama compleja filial ya padeciente de un file a deux transgeneracional, lo cual desatará un desenlace fatal y sórdido como el de parricidio con aspectos religioso-místicos de parte de ambas hermanas.-

Laségue y Falret, en 1873, admitirán la existencia de una posible “comunicación de la locura”[14]. Sólo la posibilidad de la “transmisión” de la locura suscita inquietud, pero es harto sabido el pasaje de la misma por medio de las “herencias” transgeneracionales que atraviesa a los núcleos familiares.-

Es así que previamente debe existir un campo paranoico, el campo que establece la folie à deux. En el trastorno psicótico compartido o folie à deux una idea delirante se desarrolla en un sujeto implicado en una relación estrecha con otra persona que suele denominarse inductor o caso primario. En este caso, el caso primario habría sido Silvina la cual comienza a transitar por una etapa de “inquietud” (Magnam[15]) Éste suele presentar un trastorno delirante, una esquizofrenia o un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos. A pesar de que lo más corriente es que se den relaciones de este tipo entre dos personas – en este caso la situación incestuosa- el trastorno puede presentarse en un número mayor de individuos, especialmente en situaciones familiares en la que uno de los padres o de los abuelos es el caso primario o inductor y los hijos y/o los nietos adoptan las creencias delirantes de los ascendientes – no tenemos conocimiento de si la madre de las hermanas practicaba algún tipo de creencia pero lo que si sabemos es que el padre comenzó a participar con ellas de las prácticas religiosas-, en grado variable y a menudo en forma inconsciente y se van transmitiendo de generación en generación. Allouch menciona que siempre que se avanza sobre los casos se encuentra en el entorno del paranoico más paranoicos de los que jamás se había osado pensar, como en el caso de la madre de las hermanas Papin.

 

Tras permanecer algún tiempo en celdas híper seguras de la Unidad 27 del Servicio Penitenciario Federal, las chicas fueron enviadas al hospital Moyano, donde comenzaron a ser tratadas por profesionales.

En julio de ese mismo año, el juez Julio Corvalán de la Molina declaró inimputables a las dos chicas y cerró la causa. No fueron presas.

Las sobreseyó y le dio intervención a la justicia civil para que las declare insanas y cuide de sus bienes. Las declararon "peligrosas para sí y para terceros", y quedaron internadas.

 

 

Los integrantes del núcleo familiar delirante:

 

Pese a que el parte oficial señala que ambas se estaban "lúcidas y clínicamente estables", Silvina en repetidas ocasiones imposta la voz como si fuera un hombre, repitiendo: “Soy el Purificador, soy el Purificador. Papito, ahora estás bien”. En sus conversaciones, Silvina también revela un pensamiento mágico que no coincide con su capacidad intelectual. “Es obvio un severo trastorno de la personalidad”. Por su parte, Gabriela pasa por frecuentes alucinaciones: dice que ve al diablo y escucha ruidos producidos por Satán. Silvina la acusa de mantener al diablo en el cuerpo: “El muñeco saltó a tu cuerpo”. Ambas deambulaban entre picos de euforia y profundas depresiones. Durante la noche del jueves 30 de marzo, Silvina despertó repitiendo el nombre Sergio. El nombre alude al de Etcheverry, director de Transmutar, en donde Silvina figura inscripta en el curso "Gran Operador de Alquimia Fase 2". Además, ella y Gabriela aparecen registradas como alumnas de "Cómo Conocer a su Ángel de la Guarda".

 

 

Silvina- hermana menor- 21 años a la fecha del episodio:

 

Se le diagnosticó Esquizofrenia habiendo sufrido un acceso de violencia extrema que la condujo a ser la agresora principal del episodio violento que llevó la vida de su padre.

Fue considerada inimputable por insania mental.-

Aparentemente la Joven siendo la hermana menor era culpada por su madre Aurora Gamarra de la relación incestuosa entre el padre y la hna mayor Gabriela.-

Era así como a su vez Silvina culpabilizaba a su hermana Gabriela de este vínculo de incesto. Aquí emerge claramente el “delirio familiar” al que alude Dultzin, llamado “folie a deux” antiguamente.-

Por otra parte estos datos emergen cuando se indaga a los allegados al núcleo familiar que explican que anteriormente al fallecimiento de la madre, Gabriela “Dormía con el padre” y que esto era lo que comprendían como la “explicación” al terrible crimen.-

Otro aspecto que nos induce a pensar en la hipótesis de que Silvina se hallaba transitando la etapa de “anidación” de un delirio estructurado que desplegara con posterioridad serán las alegaciones de sus compañeros de trabajo, luego de sucedidos los hechos:

"Quedamos sorprendidos porque era una chica macanuda." Christian Grabosch compañero de trabajo de la muchacha.[16] Grabosch jefe de sección del Supermercado donde trabajaba Silvina Vázquez, la cual trabajó como cajera desde marzo de 1997 hasta enero de 1998. "Cuando entró a trabajar, se le hicieron exámenes físicos, pero no psicológicos porque en ese momento no se les practicaban a los que ingresaban. Los resultados estuvieron dentro de los parámetros normales y su legajo está limpio, no figura ninguna observación", explicó el responsable del personal de la sucursal.-

Una de las ex compañeras de trabajo de Silvina, Gabriela Gálvez, está tan atónita como su jefe: "Me enteré por la televisión y, al principio, no lo creí, porque en la foto que mostraban estaba muy diferente de como nosotros la conocimos". La cajera y Grabosch afirmaron que, superado el accidente, unos días después de reincorporarse, renunció: "Presentó la renuncia y no dio explicaciones. Después, no la vimos más", dijo el responsable del personal.

Se cree que Silvina era la más apegada a su madre y sufrió mucho su repentina muerte a causa de la diabetes.-

Al día de hoy Silvina egresó de Contadora Pública de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Argentina y vive con su curadora en un barrio residencial argentino.-

 

Gabriela –hermana mayor- 29 años a la fecha del episodio:

 

Gabriela, hoy de 39 años sólo estuvo en el Hospital Moyano seis meses y si bien en su momento también fue declarada inimputable, la Justicia la sobreseyó no por ese motivo sino porque no había pruebas para atribuirle una participación en el apuñalamiento de su padre.

Aparentemente tambien se supo que Gabriela era una adolescente con problemas con drogas.-

Siempre sostuvo que ellas no habían matado a su padre.-

En un dictamen unánime, los psiquiatras Lucio Bellomo, Lidia Cortecci y Martín Abarrategui y las psicólogas María Casiglia y Ana María Cabanillas, determinaron que en el caso de Gabriela, padecía un "síndrome pseudoesquizoide con intervalos semilúcidos".-

En el 2001, Gabriela aún vivía con su tío paterno.

 

Aurora Gamarra –madre-:

 

Madre de ambas hermanas; sufría de un cuadro de diabetes grave que finalmente se fue complicando. En las últimas épocas pasaba postrada en su cama imposibilitada al movimiento. A su vez desplegó una obesidad muy incipiente y finalmente murió a la edad de 38 años. Luego del tan sentido hecho por el padre y las hermanas; la familia decide mudarse a la casa donde se darán todos los hechos, luego de quemar y eliminar todos aquellos recuerdos de la madre incluyendo sus fotos y efectos particulares.-

 

Juan Carlos Vásquez – padre-:

 

Padre de las muchachas. Trabajó toda su vida como ferretero. Hombre de Profesión.-

No se tienen mayores datos sobre su persona.-

 

Margarita Fernández, madre de una de las mejores amigas de Gabriela Vásquez, testimonia: "Gabriela dormía con el padre". "Silvina le gritaba a Gabriela: 'Por tu culpa se murió mamá. Vos la mataste'. La insultaba, le pegaba y la rasguñaba. Después Gabriela aparecía en mi casa, cuando venía a visitar a mi hija". Ella cree que toda la tragedia se vincula con que "Gabriela dormía con el padre".

 

Circunstancias:

 

Aquel año los medios hablaron de una relación incestuosa de Gabriela y

su papá. Los vecinos de los Vásquez lo dijeron entre dientes en los

medios y la madre de la mejor amiga de Gabriela dio su explicación de

los crímenes: "Dormía con el padre".

El padre y las hermanas vivían en Saavedra desde la muerte de la madre,

Aurora Gamarra, que sufrió una larga enfermedad y murió postrada en

1997.

Se supo que la mujer culpaba a su hija por la relación con su padre.

Y a su vez, Silvina culpaba a su hermana por eso y por la muerte de su mamá.

 

  

Análisis del Caso:

 

"Suponiendo que

Vásquez haya abusado sexualmente de Gabriela, Silvina no podía aceptar

a su padre como el responsable de tal acto: todo era culpa del Diablo,

que se había posesionado de él para luego invadir el cuerpo de su

hermana. Con su delirio, la joven podría estar hablando de un diabólico

padre que cometía abuso incestuoso contra Gabriela y, tal vez, también

contra ella misma".[17]

 

Se descubre a un hombre muerto por arma blanca cuchillo tramontina por una de sus hijas de 21 años que mata ferozmente a este, incrustándole el corte mortal en la carótida presentando más de 100 cortes en el cuerpo. A la recreación de la escena del crimen sorprendentemente se constata que el hombre aguantó estoicamente de pie, los cien cortes en el cuerpo recibidos por su hija Silvina.-

 

Es así como se descubre a un hombre muerto por 100 puñaladas pero que en sí no se resistió al ataque sino que lo soportó de pié hasta poder hacerlo. Muerte ultra violenta que deja vestigios de semen en la escena del crimen razón por la cual se manejan dos hipótesis. Existencia de relaciones sexuales previas al momento del a muerte o a causa de la muerte violenta secreción de fluidos sexuales a razón del impacto.-

 

Cuando la policía está llegando al lugar y mientras logran derribar la puerta, la hija se disponía a ataca a su hermana de 29 años y expresa a los gritos que les estaba “sacando el diablo del cuerpo”.-

Los policías rompen el vidrio esmerilado del puerta de entrada para ingresar tras los alaridos que se oían en le interior, y pueden ver como la hija termina de atacar a su padre y ambas hermanas comienza a rasgar tejido del rostro del hombre ya sin vida.-

Las chicas al igual que el padre estaban desnudas y bañadas en sangre.-

Se hallaban en estado de trance y extraviadas, “…el diablo estaba en papá mamita mamita ahora papito volverá a ser bueno…” decía Silvina.- Gritaba vociferando en una voz que no era su voz habitual: “Aléjense esto no es real….llamen al transformador ….al alquimista….yo soy el purificador”

Se necesitó toda la brigada de policías para poder controlarla por su fuerza balbuceaba palabras en un idioma indescifrable incoherente.-

Cerca del cadáver se hallaban indicios de un ritual de purificación, Biblia con salmos marcados, recipiente con sangre diluida, velas, cuadernos de alquimia e instrucciones para la purificación de las personas.

En el domicilio los policías con gran sorpresa hallaron: todas las canillas de los baños abiertas, heces y vómitos de un tiempo de aproximadamente quince días en el piso del cuarto de baño y las habitaciones en un entero y completo caos.- Además todos los espejos de la casa se encontraban rotos en mil pedazos.-

 

Al cuerpo se le habían extraído los ojos – aspecto que se repite al igual que en el caso citado de “Ramoncito” muerto en un Rito-Místico Satánico- , y habían indicios de canibalismo, como tambien ya mencionados cortes esotéricos sobre su torso y círculos que encerraban un triangulo.

Aparentemente a los hechos criminológicos todos estos detalles no fueron menores, pues aparentemente fueron acciones que se realizaron mientras el padre estaba con vida el cual posiblemente lo habilitó y permitió.-

La autopsia reveló que las cuchilladas mas violentas fueron hacia su cabeza y su cuello y que la mayoría en el resto del cuerpo fueron en forma de cruz.-

Tambien se supo que hacia mas de veinte días que no bebían agua de la casa pues creían se hallaba “contaminada” o “envenenada” y tampoco salían de dentro; habiendo quejas de los vecinos de las cercanías de oír durante cuatro días antes del desenlace final, oír “cánticos” religiosos y gritos extraños.-

Durante cuatro días, el kiosco del barrio, negocio familiar, que conducía Silvina cerró sus puertas al público.-

Aparentemente todo comenzó con un planteo de Silvina acerca de que la casa donde actualmente Vivian se hallaba “endemoniada” razón por la cual comienza a ir al Centro Transmutar con el objetivo de “limpiar” el problema.-

Por lo que se pudo entrever de los estudios forenses, este “indicio” muy propio de los pródromos de los delirios del tipo paranoide, comienza a “teñir” la atmosfera de los tres integrantes del núcleo familiar, los cuales comienzan a acceder a cumplir con las “acciones” místicas para “purificarse”.-

A partir del análisis de la escena del crimen y los testimonios de los vecinos, se pudo determinar que la familia había iniciado un ritual de purificación de la casa desde el jueves anterior.

Los tres habían dormido en un mismo cuarto, todos los espejos estaban rotos porque allí veían al demonio, había excrementos en el piso y la casa estaba repleta de velas, frascos, imágenes religiosas y cuadernillos con un ritual de "purificación" del Centro Alquímico Transmutar, donde Silvina y Gabriela tomaron algunos cursos.

El fiscal de Saavedra José María Campagnoli y el juez de instrucción Julio Corvalán de la Colina investigaron al director de dicho centro, Sergio Etcheverry, pero nunca llegaron a imputarlo porque se determinó que sus cursos no fueron lo que motivaron el parricidio.

 

La junta médica del Cuerpo Médico Forense que evaluó a las hermanas Vázquez llegó a la conclusión de que ambas eran inimputables, es decir, que aquel 27 de marzo de 2000 no comprendieron la criminalidad de sus actos ni pudieron dirigir sus acciones.

Los Vásquez estaban convencidos de que algo maligno habitaba con ellos en el departamento de Manuela Pedraza 5873. Mientras que, para los vecinos, esos ruidos provenían simplemente de gatos, los Vásquez creían que su casa estaba habitada por espíritus, relata la cronista Virginia Messi del Clarín. Los tres vivían en el barrio porteño de Saavedra desde 1997, año en el que murió Aurora Gamarra, madre de las jóvenes y esposa de Vásquez.

Como consecuencia de una denuncia que los vecinos hicieron por ruidos molestos, los policías acudieron al departamento de los Vásquez. Escucharon gritos y voces roncas y, como nadie les abría, tuvieron que romper los vidrios de la puerta. Allí estaban: el hombre y las dos jóvenes, los tres desnudos. Silvina, mientras acuchillaba todavía al padre, gritaba: "Esto no es real. Mamita, mamita, ahora papito va a volver bueno".

 

 

Cuando el delirio habla:

“Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados”

                                                                              Aldeus Huxley

 

   Freud compara al trabajo del psicoanalista con el del arqueólogo. El arqueólogo encuentra restos; por ejemplo, pequeños pedazos de algo que, por su contextura y forma, pudo haber sido una vasija. Es como armar un rompecabezas, sólo que, en el caso de las piezas arqueológicas, son muchas las faltantes.

Es así que desde los psicológico forense pensamos que hay que estar dispuesto a creer que quien delira dice su verdad como puede, y animarse a descifrar el delirio. Tal desciframiento se vuelve imposible cuando el profesional que atiende a una persona que delira considera que la psicosis tiene un origen genético. Según el psicoanálisis, la psicosis consiste en una enfermedad mental sin compromiso orgánico. A través del brote psicótico, se rompe el vínculo con la realidad exterior y se crea, con alucinaciones y delirios, otra nueva realidad. Esta enfermedad del alma es producto, entre otras cosas, de la desmentida, es decir aquella defensa psíquica por medio de la cual se niega la percepción de la realidad y su significado. Realidad y significados que tuvieron que ser, forzosamente, siniestros. El único camino de ese yo desesperado es huir hacia la locura.

 

Una señal anticipatoria es el "signo del espejo":

 

En la escena del crimen se hallan todos los espejos de la casa completamente rotos…

 

Aspecto que desde lo originario del Estadio del espejo de Lacan, se puede leer como aquel yo que se está quebrando y por ende necesita ir, una y otra vez, a mirarse en el espejo, en un último intento desesperado de conectarse consigo mismo y con la realidad o lo Real.-

En la casa de los Vásquez ya no había donde mirarse, todos los espejos habían sido destruidos. Y esto va más allá de la metáfora.

Escuchemos a Silvina, cuando pocos días después del crimen, pedía que "se investigue el caso como corresponde para salvar a otras familias". Ella nos señala claramente el camino. Miremos hacia esas otras familias en las que suceden cotidianamente abusos y maltratos. Silvina también declaró que había visto cómo un “muñeco” entraba y salía del cuerpo de su padre y quería penetrar en el de su hermana. Aseguró que era el demonio. Silvina lo denuncia todo el tiempo y claramente: "Esto no es real. Mamita, mamita, ahora papito va a volver bueno". Ella no podía aceptar a su padre como un abusador incestuoso (Imago de Tirano Doméstico): todo era culpa del Diablo, que se había posesionado de él. Con su delirio habla de un diabólico padre que cometía abuso incestuoso contra Gabriela y, tal vez, también contra ella misma.

Aunque la psicosis produce un sufrimiento indecible, en los casos que el trauma psíquico es muy grande y/o cuando una persona, por su fragilidad psíquica, no tiene capacidad suficiente para elaborarlo, prefiere romper el vínculo con la realidad a enfrentarla. Es el momento donde se pasa al acto o se cae en el “acting out”, donde la acción media con la realidad porque existe una gran imposibilidad de simbolización de aquello que acontece y está obturando la comunicación sana con el principio de realidad.- Aquí habrá que analizar el “Pasaje al Acto” como herramienta con la que se busca dar solución a una escena que por los medios de concatenación y series complementarias de interpretación los involucrados no pueden de-codificar.-

Es simple poder pensar y realizar la hipótesis que Vásquez abusaba de sus hijas desde pequeñas y que, como es frecuente, la madre veía con el rabillo de un ojo lo que el otro le negaba. Entonces, Silvina también desmiente el haber tenido una madre cómplice: peleaba con Gabriela, la acusaba de ser la responsable de la muerte de Aurora Gamarra. No cuestiona a su madre sino que culpa a su hermana. E incluso aquí se hace viable entonces el acto homicida donde la hermana menor – tambien posible abusada o aún en ese momento ilesa- podría haber intrincado en su complejidad delirante los efectos de un posible crimen de móvil celotípico-pasional. Donde con su acción de sometimiento y homicidio del padre no solo eliminaría al “demonio” sino que tambien al purificarlo haría “justicia” por en ciertos casos no haberla elegido a ella para “poseerla”.-

 

Ley del Padre y prohibición del incesto; ¿Qué sucede cuando el padre viola la Ley?

 

El diario La Nación testimonia que “había una Biblia ensangrentada, con los salmos 119 a 122 subrayados, y un cuadernillo de apuntes de Transmutar, donde se explicaba cómo hacer una novena de purificación”. Es de hacer notar que el salmo 119[18], Elogio de la ley del Señor, se distingue de todos los demás: es muy extenso y monótono, en tanto repite incansablemente las mismas ideas y palabras. En esa insistencia se recurre una y otra vez a la Ley del Señor, Ley que es tanto fuente de consuelo y salvación para quienes la cumplen como repudio para quienes la infringen. El salmo 120, muy breve en su extensión, se denomina Súplica de aquel que sufre la traición y la mentira y refleja la situación de los humildes y desposeídos “que viven en una sociedad dominada por la agresividad y la mentira”.-

Desde el punto de vista psicoanalítico, la sociedad humana se funda sobre una ley: la prohibición del incesto. Ley que, si se ha instaurado, es para censurar la trasgresión.     Las jóvenes Vásquez tenían que acudir a la Ley Divina solicitando que el Señor cuidara de ellas: su padre, al transgredir la Ley humana, de padre tenía sólo el nombre. Y la madre, Aurora, las había abandonado hacía ya mucho tiempo. Primero, con su enfermedad y segundo, con el maltrato que ejercía hacia Gabriela. Un maltrato que tenía como excusas la drogadicción y promiscuidad sexual de su hija mayor. ¿Qué hizo Aurora ante el abuso sexual de Juan Carlos hacia la hija? Aurora desmentía la trasgresión de la ley. También ella, como madre, tenía sólo el nombre. Además, acusaba a Gabriela de promiscua y la echaba de la casa

Silvina, por su parte, se identificaba con Aurora, considerando a Gabriela la culpable de su muerte. Mientras que, en su delirio, no era su amado padre el autor de esta tragedia sino el mismísimo diablo.

El caso está cerrado.

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[1] Dr. Jorge Núñez de Arco, Dra. Tatiana Huici Identidad Jurídica “El uso de la autopsia psicológica forense” - Revista del Ministerio Publico de Bolivia Noviembre 2005 Año 1 Nº 1, Pág. 235-241

[2] Enríquez, Mariana Periodista “El Ángel de la Guarda” In fraganti 10/26/07 4:48 PM Arg Bs As. Pp 13.-Novela Basada en el Caso Real de las “Hermanas Vázquez”.-

 

[3] Para informarme sobre el caso e investigar cómo los medios lo habían tratado, trabajé con las notas publicadas por los Diarios Clarín, Nación y Página 12. Buenos Aires Argentina.-

 

[4] Lacan Jacques “El seminario III “Las estructuras freudianas de las psicosis”. 1955-1956. Paidós. México, 1984. 107-128.

[5] La autopsia de Vázquez fue practicada por el más prestigioso médico forense de Argentina, Dr. Osvaldo Raffo, quien determinó que el ferretero había recibido alrededor de 100 puñaladas, la mayoría de ellas agrupadas en la cabeza y el cuello y que la herida mortal era un puntazo en la arteria carótida.

[6] Aparentemente también se trata del símbolo de Kali. Para Manuela Drunn Mascetti, Kali es la diosa que derrota a los demonios. Es la madre buena y terrible, la creadora y destructora, en su grandiosa forma de vida, amor, muerte y destrucción. La sangre es una parte importante en el culto de Kali. Este mito hindú sobrevive en nuestros días.

[7] Farinelli Alejandro Art “Pág. 12” Periódico , “Psicopatología y Sectas” Fundación Spes Argentina www.denunciasgenerales.galeon.com/productos1894041.html

[8] Tránsito Ramírez, Ramón Comisario Mayor Policía de Corrientes “El Crimen Ritual de Ramoncito González. Enfoques de un aberrante asesinato.” Hecho consumado en Octubre de 2006; Publicado el 12/10/2010 www.denunciasgenerales.galeon.com/productos1894041.html

[9] Transmutar, local ubicado en avenida Córdoba 1590, "Centro de Estudios en Ciencias Sagradas Arcángel Rafael", pagina web del lugar http://www.arcangelrafael.com.ar/programac.html. Sin embargo fue imputado y los Jueces y peritos explicaron su no implicancia ni auspicio de los hechos del caso.- En ese sentido, pensamos que si bien no hubo una inducción al acto homicida de las hermanas, sí desde lo psicológico forense se podría inducir una cierta propensión por medio del acercamiento de estas muchachas ya insanas por otras causas, a temas que tornaron mas vulnerables sus comportamientos hostiles y violentos.- Desatando en cierto sentido la locura.-

[10] Dultzin Arditti Benjamín “La psicosis alucinatoria crónica Automatismo mental, el campo paranoico familiar y la esquizofrenia Una psicoterapia de las psicosis” siquiatra y psicoterapeuta egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recertificado por el Consejo Mexicano de Psiquiatría. Artículo publicado en la revista LiberAddictus. www.infoadicciones.net

[11] SANTOS LOVATON JUAN E. PERITO CRIMINALISTICO “INTRODUCCION A LAS CIENCIAS FORENSES Y LA CRIMINALISTICA” Pp 4.-

[12] Ídem Ob Cit. pp 10.-

[13] Monzón, Isabel: “El diablo se llama incesto”. Revista Brujas. Año 19. N° 27. Ediciones ATEM

[14] Allouch, J: El doble crimen de las hermanas Papin. Libros de Artefacto. México, 1995. 301-305.

[15] Magnan, M, et Serieux, P: Les edifi ces du delire analítica. Navarín Editeur. “Délire chronique”. Paris, 1987. 11-37.

[16] El Clarín Diario Argentino. “Sorpresa en el trabajo de Silvina Vásquez” Sábado 1 de abril de 2000 |Publicado en edición impresa.-

[17] Monzón Isabel PSic especialista en el tratamiento de víctimas de abusos sexuales, Pagina 12.-

[18] El libro del Pueblo de Dios. La Biblia. Ediciones Paulinas. España. 1992

Que las Hermanas Sean Unidas…

¿Por el Homicidio?

 

Lic en Psicología Adriana Savio Corvino
Espec en Psic Forense y Psic Criminológica - Perú
Maestrando en Derechos de la Infancia, Adolescencia
y Políticas Públicas UdelaR
 
Promotora DDHH Mec
 
DIRECTORA DE I.C.P.F.U

República Oriental del Uruguay, MVD Uruguay. Correo electrónico: solnegro1@adinet.com.uy           Web: www.aprenderalacan.es.tl

 

Resumen:

 

En este artículo voy tras las huellas del concepto de la paranoia autopunitiva, ya varias veces analizada por Lacan en el caso Aimé. ¿Qué hizo que estas hermanas cometieran este crimen embebiéndose en un banquete de sangre? ¿Cómo trabaja la folie a deux? Fue el caso más discutido y comentado, pues implicó no solo un desafío para la pericia psicológica psiquiátrica forense, sino para la jurisprudencia también. ¿Cómo argumentar tal acto? ¿Qué les había sucedido a estas jóvenes? Lacan no explicará el hecho por lo social pero sí argumentará que “el corte de luz” ocasionado por la plancha averiada, fue un corte de “corriente”, un corte Real, que corporizó de alguna forma el vinculo “in-comunicado” entre ambas clases. Palabras Clave: Folie a deux, paranoia de autopunición, asesinato, Estadio del Espejo de Lacan, psicología criminalística. Artículos Teóricos Que las Hermanas Sean Unidas… ¿Por el Homicidio? ISSN 2145-6569 / Vol. 1 / No. 1 / 2010 / pp. 53 - 57 | Revista de Psicología GEPU 54

El Doble Crimen de las Hermanas Papín “Nadie es tan débil que ultrajado, no sea capaz un día de vengarse.”

- Esopo (Fábulas: El águila y el escarabajo)

 

“Pronto va a allegarnos la hora del sosiego…”

- Hamlet (Shakespeare)

 

Los Sres Lancelin tomaron de criadas en su hogar a Christine (28) y Lea( 20) Papin, habían sido empleadas bajo la expresa recomendación de su madre Clémence quien no pudiendo sustentarse empleó a ambas tras colocar en un hospicio a su hija mayor Emilia. El jueves 2 de febrero, la plancha se averió y saltaron los fusibles de la casa; la Sra. L y su hija Geneviève volvían de compras. Christine no pudo continuar con su labor; lo explicó y fue reprendida. Entonces comenzó la lucha: se abalanzaron sobre sus amas y enfurecidas les sacaron los ojos y las mataron a cuchilladas y martillazos. Utilizaron variados instrumentos de cocina para destrozar los cuerpos. La policía llegó e inauditamente las encontró en la planta alta de la casa, en su cuarto, compartiendo la misma cama, cubiertas de sangre.

Christine alegó: “…mi crimen es lo bastante grande para que yo diga lo que es.” (Allouch, 1984) En su declaración inicial argumentó: …Cuando la Sra. Regresó le informé que la plancha estaba descompuesta de nuevo [la habían llevado a arreglar el día anterior] y que no había podido planchar. Ella quiso lanzarse sobre mi, estábamos mi hermana y yo. Al ver que la Sra. L. iba a lanzarse sobre mí, le salté a la cara y le arranqué los ojos con mis dedos. Me equivoco, salté sobre la Srta. Génevieve. En ese momento Lea, saltó sobre la Sra. L. y le arrancó igualmente los ojos. Cuando hubimos hecho esto, ellas se pusieron en cuclillas en el lugar; enseguida bajé a la cocina y fui a buscar un cuchillo y martillo. Con esto mi hermana y yo nos encarnizamos sobre nuestras dos patronas. No tenía odio sobre ellas, pero no admito el gesto que la Sra. L. tuvo esa tarde hacia mí (Allocuh, 1984). Fue el caso más discutido y comentado, pues implicó no solo un desafío para la pericia psicológica psiquiátrica forense, sino para la jurisprudencia también. ¿Cómo argumentar tal acto? ¿Qué les había sucedido a estas jóvenes? Lacan no explicará el hecho por lo social pero sí argumentará que “el corte de luz” ocasionado por la plancha averiada, fue un corte de “corriente”, un corte Real, que corporizó de alguna forma el vinculo “in-comunicado” entre ambas clases. Artículos Teóricos Adriana Savio Corvino ISSN 2145-6569 / Vol. 1 / No. 1 / 2010 / pp. 53 - 57 | Revista de Psicología GEPU 55

 

¿Quiénes eran? Eran hijas de Gustave Papin – padre alcohólico y abusador- y Clèmence Derèe. Por los comentarios de ambas, y cartas que su madre les hacía llegar, se sabe que el padre abusó sexualmente de Emilia – la mayor-. Después llegaron los trámites policiales, el horror ante el hecho concreto, los impávidos inspectores que dominados por lo ominoso del acto no podían resolver la situación; los psiquiatras buscaban desesperadamente una explicación científica, guareciéndose en el argumento homosexual entre hermanas, epiléptico-histérico, etc. Los ideólogos como Simon de Beauvier: "Sólo la violencia del crimen cometido nos da una medida del crimen invisible, en el que, como se comprenderá, los verdaderos asesinos 'señalados' son los amos". Piere Genet creador de las obra “Las Criadas” argumentó: “llevaron a cabo, el sueño consciente o inconsciente de toda sirvienta: vengarse de la señora, con más razón si la señora “es buena” y estorba el odio sin culpa”. EL 7 de febrero, Lea le daba respuestas al juez; éste preguntó ¿por qué habían actuado así?, y ella respondió:

…Cuando levantó los brazos sobre mí…tuve miedo que la Sra. Ejerciera violencia sobre mí y mi Hermana, como lo había hecho ya antes. […]…un día percibió en el suelo un pedazo de papel…me agarró del brazo y pellizcándome me forzó a arrodillarme diciéndome: “Aquí hay pedazos de papel”…le conté a mi hermana Christine y agregué: “Que no lo vuelva a hacer porque me defenderé”. Mi hermana estuvo de acuerdo, le hablé de ello a mi madre y me dijo que si eso se repetía y era necesario me defendiera. (Allouch, 1984) Cuando La Sra. osó tocarla en señal de castigo, es Christine la que demandando su lugar de “autoridad” expresando su inconformismo, y lo reforzará con la palabra de la Madre. El acto de manipular el cuerpo y someter a Lea a arrodillarse –igual postura en la que quedaron los cuerpos antes de flagelarlos- expresó, que la ama tenia poder sobre su cuerpo, y disponiendo a su deseo. Hay una diferencia entre un cuerpo que se presta a cambio de un salario, según Allouch “el se presta”, que un cuerpo al que se le impone el sometimiento de forma brutal, es la diferencia entre un criado y un esclavo.

El pellizco inicial propiciado es un acto tramposo y corrupto, pues solo puede triunfar una sola parte que es la del amo. La sirvienta sometida al castigo no pudiendo remediar ni atenuar la culpa impuesta de ninguna forma, sufre una herida que genera en la dignidad, en el narcisismo, una llaga irrecuperable. La Artículos Teóricos Que las Hermanas Sean Unidas… ¿Por el Homicidio? ISSN 2145-6569 / Vol. 1 / No. 1 / 2010 / pp. 53 - 57 | Revista de Psicología GEPU 56

Sra. L jugó sucio la primera vez; la segunda como anunció Lea, no sería igual si se repetía; y creemos que a las dos hermanas, en esa simbiosis de pensamientos y deseos ocultos rumiados diariamente, el gesto corporal de la ama les hizo creer en un segundo ataque a su dignidad que solamente sería laudado con la sangre y las vísceras de sus “sometedoras”. Cuando fueron las amas las arrodilladas, al arrancarles los ojos las despojan – en lo real, lo mismo a lo que las sometieron a ellas antes pero desde lo simbólico- de la “defensa”, la víctima ciega no se puede defender de su atacante, al igual que la sirvienta sometida por su ama injustamente. Fue justo ahí que procedieron a descuartizarlas con herramientas de cocina, con los mismos utensilios que les cocinaban y servían.

 

Lacan desechando la hipótesis de histeria-epiléptica, planteará la de paranoia de auto punición; se centrará en el autocastigo; para Lacan es el sentimiento de culpa la seña subjetiva representante del autocastigo. En este caso, el autocastigo estará según Lacan, teñido de resabios socioculturales y reivindicaciones de luchas de poderes sociales. Es por ello que se piensa en clave de venganzas y rencores de clase, de ahí que también haya lazo con lo moral, de un “castigo” si no se camina acorde a la ley. El delirio mantendrá a distancia que el sujeto pase al acto criminal, pero cuando lo hace en caso de fallar lo anterior; el delirio según Lacan se esfuma. Las Papín serán clasificadas dentro de los “crímenes del ello (soi)” (Allouch, 1984), por ser un crimen puramente pulsional. Así la pulsión agresiva socializada según este planteo, vendría a hacer fracasar o cancelar a la pulsión agresiva del sujeto, pero señala Lacan que por lo general es como el acto falla; lo cual no sucede así en las Papín. Donde el crimen no fracasa, y su delirio no parece ser muy elaborado. Al decir de Allouch (1984) será fundamental entonces preguntarse: “¿Acaso es que sigue siendo válido que Lacan no hace de las Papín paranoicas sino parafrénicas?” (Pág. 265). Entonces la pregunta que se instala es:

 

¿Por qué purgar la furia en la ama? Al decir de Hesnard citado por Allouch (1984) “…el que es atacado representa un sustituto de la imagen parental…bajo la forma de perseguidores materializan las amenazas del superyo y el sadismo son los celos de la primera edad contra el padre rival y sus cómplices.”

Así es que la primera gran “perseguidora” será Clèmence, la madre de las criadas; ella implicará una amenaza al superyó principalmente de Christine, la más unida a ella. Cuando se desenlaza el homicidio, Christine fusiona imaginariamente en la ama a su madre; y en ese instante es ella vista como madre rival que se une a modo de cómplice de acto con su víctima, lo cual a los ojos de Lea se traduce en el sadismo que aplicará sobre la ama. Es Lea la que al ver el gesto de la Sra. Se abalanza sobre ella y le arranca los ojos Artículos Teóricos Adriana Savio Corvino ISSN 2145-6569 / Vol. 1 / No. 1 / 2010 / pp. 53 - 57 | Revista de Psicología GEPU 57

 

Antes de que lo haga igual Christine sobre la hija. Lea es en ese momento la “hija” bajo el sometimiento de su “madre” Christine; la “cabeza sometedora” cambia en el imaginario a razón de las presencias en el real. Lo que se podría llamar un homicidio “diferido”, pues la ama es su madre presente en lo imaginario y ausente desde lo real con el detalle que a estas alturas en ambas criadas estos planos son indiscernibles entre si. Lo imaginario abnega y se fusiona a lo real; la psicosis se explaya en su mayor esplendor. Christine y Lea matan a la ama que hay dentro de ellas, o sea a la perseguidora que hostigaba sus ideales, aquel sujeto simbólico que construyó su superyó autopunitivo.

Por otra parte es importante aclarar, La Folie á déux no será entre las hermanas, sino entre Clèmence y Christine; pues entre ambas hermanas el vinculo era a-simétrico la mayor sometía a la menor; mientras que entre madre e hija mayor había simetría de trato y de funciones.2 Pero la persecución y lo que lleva a que ambas hermanas se impliquen en el homicidio es que el hostigamiento aplastante de la imagen materna llega por igual a ambas. Cuando cometen el acto, Christine – la “madre”- se hunde en una abulia completa hasta

2 Cuando se separan de la madre, quien cumple la función materna es Christine ante Lea.

morir; la imagen de madre punitiva “muere” al haberse pasado al acto y Christine la madre “sustituta” en lo cotidiano de Lea muere realmente. Mientras que lo curioso es que como lo dictan los mandatos familiares, Lea la menor, es la que regresa al hogar con su madre real. El tema de la demencia transgeneracional se observa en el manejo escrito de las cartas entre las hermanas en la cárcel y su madre. Desde el punto de vista lingüístico hay una serie de problemas graves en la expresión y uso de los tiempos; las tres escriben de esta forma. Aspecto que nos habla de las carencias con La palabra, La letra y los significantes, ley, imagen del padre, etc. La paranoia como bien lo dijo Lacan, será un vestigio de la información y re edición transgeneracional de los Papin como familia…….tres paranoias (Clémence, Christine y Lea), tres registros – I R S- , un nudo borromeo y un sinthome fugado – inactivo- que fue su hermana Emilia, la cual huyó de la familia veinte años antes que se suscitara el sangriento episodio. Referencias Allouch, J. (1984). El doble crimen de las hermanas Papín. Editorial Artefacto.

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INGRESAR A FOTOS  CONGRESO "LIE TO ME" - Noviembre 2013
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INGRESAR A FOTOS CONGRESO HOMICIDIOS EN LA FAMILIA. Julio 2013
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Nuestro Instituto de Psic Forense ICPFU, en el día de Hoy pasó a formar parte del Grupo de Trabajo de la Escuela Iberoamerciana de Psicologia Jurídica y Forense, siendo representante de la misma en Montevideo Uruguay. Sdos muy Atentos a las Directivas correspondientes. Seguimos uniendo a Latinoamericana para mejorar el trabajo en el ámbito forense. Nuestros saludos a la directiva de dicha importante institucion y siguamos Adelante! 

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